El proyecto para recoger y reciclar los escombros de las obras en el Valle del Guadalhorce sigue sin echar a andar seis años después de que la Diputación de Málaga aprobara el plan y lo presentara a los ayuntamientos.
Distintas dificultades en los trámites han hecho que el organismo provincial haya aprobado un expediente para la rescisión del contrato con la unión de empresas que se iba a encargar de construir y explotar dos plantas de reciclaje (una fija en Cártama y una móvil en Casarabonela), donde estaba previsto tratar 155.000 toneladas anuales. Alcaldes y concejales del PSOE denunciaron ayer la situación en una rueda de prensa en Cártama en la que acusaron directamente al diputado responsable de Medio Ambiente de la institución supramunicipal, Miguel Esteban Martín (IU), del que dijeron que era «incapaz» de sacar adelante el proyecto.
