La Junta pondrá en marcha tres mil nuevas plazas, ya que las peticiones para acceder a aulas de desempleados se han triplicado.
Los parados con baja cualificación provenientes de la construcción constituyen uno de los perfiles que más accede a estas enseñanzas.
Dicen que no hay mal que por bien no venga. La crisis es una mala espiral que provoca el desempleo y la preocupación en muchos parados por afrontar su futuro en el mundo laboral. Pero, en este camino de indecisión lo cierto es que el parón de la actividad en los últimos meses ha propiciado que muchos de los que no tienen trabajo hayan decidido mejorar su currículum para poder acceder a nuevos empleos y en otros sectores, lo que ha triplicado la demanda de cursos de formación ocupacional profesional. Los servicios de formación de Comisiones Obreras, UGT, la Cámara de Comercio, la Confederación de Empresarios de Málaga (CEM), las delegaciones de Trabajo e Innovación de la Junta y el Instituto Municipal de Formación y Empleo (IMFE) han visto como sus orientadores en formación han empezado a tener listas de espera para poder atender a la gran demanda de personas que quieren formarse para intentar encontrar el trabajo que han perdido, y salir lo más airosos posible de esta crisis. Estas instituciones lo dicen claro: cursos que antes costaba llenar han recibido un aluvión de solicitudes para tan sólo 15 plazas.
