Josefa Burgos dirige junto a su esposo, Antonio Vera de la Rosa, El Pastor del Valle, una quesería artesanal pionera y emblemática en la comarca, por lo que han contado desde el principio con el apoyo del Grupo de Desarrollo Rural del Valle del Guadalhorce.
¿Cómo surgió su negocio?
Teníamos ovejas en la sierra de Cártama, pero para vender carne. El Grupo de Desarrollo Rural nos convenció para que creáramos una empresa que aprovechara la gran producción de leche de cabra y oveja. Así nació este negocio. Así, casi toda la leche que necesitamos para elaborar nuestros quesos procede de nuestras 400 ovejas y 600 cabras.
