La patronal CEOE aprovechará la campaña electoral para presionar nuevamente a los partidos políticos con su reivindicación permanente de reducir para el empresario los costes del despido improcedente.
En una primera fase, la Confederación quiere pedir al nuevo Gobierno que, en este caso, rebaje la indenmización para el trabajador hasta los veinte días por año de trabajo, hasta una cuantía máxima equivalente al salario de un año, igual que la media de la Unión Europea. Sin embargo, la patronal pretende que de esa cuantía de la indemnización, ocho días los pague el Fondo de Garantía Salarial (FOGASA).
