La urbanización obligaba a grandes desmontes en una zona de valor ecológico.
Ni reduciendo el número de viviendas, ni agrupándolas para que ocupen menos suelo, ni presentando un nuevo proyecto. La Consejería de Medio Ambiente ha declarado «no viable» el plan para construir un total de 1.466 viviendas -tanto en forma de chalés como de bloques de hasta 9,5 metros de altura- en el Barranco Blanco, un paraje de 146,7 hectáreas de alto valor ecológico en Alhaurín el Grande (Málaga). Esta declaración negativa cierra la vía administrativa para la urbanización, promovida por la empresa vizcaína Ondobide SA.
