Idean vender rodajas envasadas al vacío para aprovechar toda la producción.
Muchos de los limones que cada año crecen en el valle del Guadalhorce son imposibles de vender. No porque sean malos, sino porque no tienen el tamaño adecuado -muy grandes o muy pequeños-, tienen una forma extraña o cualquier otro defecto de fábrica que les imposibilita su llegada a los mercados. Pero un grupo de agricultores de Cártama ha tenido una idea que permitirá no tirar ni una sola pieza. Se trata de vender rodajas de limón envasadas al vacío, de tal manera que lleguen a bares y restaurantes listas para formar parte de cualquier bebida refrescante.
