Los embalses de la provincia cuentan con unas reservas de 144,66 hectómetros cúbicos de agua, 37,6 hectómetros menos que hace un año. La afluencia turística en verano aumenta el consumo de agua en la provincia, que equivale al de la capital durante nueve meses.
El verano supone una dura prueba para las reservas de agua de la provincia, que se ven inevitablemente más reducidas por la mayor afluencia de turistas. Pero la sequía no ha dejado los embalses en su mejor estado. Cuentan con un 20% menos de agua que en las mismas fechas del año pasado y todavía se está por vivir el mes de agosto, con la mayor afluencia de turistas de todo el año.
